Brujas y Brujos Panameños

 

La brujería practicada por hombres y mujeres con supuestos poderes en el territorio de panamá así como en toda latinoamérica está sumamente extendida y arraigada en las raíces de las creencias populares.

 Se cree que las brujas no atacan a los hijos de sus compadres, ni a los mellizos o gemelos. En todas las comunidades rurales hay historias de brujas que fueron descubiertas en pleno vuelo. El proceso de atrapar a una bruja se conoce como “tumbar a una bruja”, y los “tumbadores” son personas  con cierto poder, que conocen las oraciones y los rituales especiales para este fin.

 

Dicen que cuando se atrapa a una bruja hay que esperar el amanecer, pues cuando sale el sol el encantamiento se rompe y se puede descubrir la identidad de la maligna mujer, hay muchisimas y variopintas formas descritas por la gente de campo de antaño para identificar e incluso atrapar a una bruja.

Si sospechas que está rondando tu casa en la noche, ya sea por ruidos extraños u otros hechos de índole paranormal, debes invitarle a tomar café al día siguiente. Se dice que la primera persona que aparece al próximo día a “visitar” tu casa, sin razón aparente, es el brujo o bruja que estuvo molestando la noche anterior 

Si aun tuvieras dudas sobre si esta persona es brujo o bruja, puedes confirmar tus sospechas simplemente “volteando” la escoba de tu casa, en ese caso esta persona no encontrará la salida y simplemente no podrá salir por su voluntad de tu casa quedando a tu merced para las tradicionales “limpias” a golpes que muchos abuelos y abuelas cuentan haberle dado a este u otro amigo de los malos hechizos.

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Puede sonar ridículo para aquellos que viven en tierras donde este tipo de cultura basada en la brujería no es común, sin embargo aquí en Panamá es muy común escuchar todo tipo de relatos relacionados con este tipo de “trabajos” que le hacen a la gente, normalmente con temas relacionados con venganzas amorosas (¿para que mas?)

A continuación anexamos un artículo de el periódico “El siglo” el cual da cuenta de los porcentajes de la población panameña que han recurrido a este tipo de servicios, y las cifras son impresionantes incluso para los que esperábamos un buen porcentaje de gente , no solo creyendo, si no utilizando este tipo de “cosas” para afectar su vida o la de los demás.

MAGALY ROCÍO MONTILLA
mmontilla@elsiglo.com
18/02/2013 — La cuarta parte de los panameños ha tenido alguna relación con trabajos de ocultismo, brujería y maleficios. Según la encuesta de CID Gallup para ‘El Pueblo Habla’, el 45% indicó conocer a alguien que ha visitado a un brujo, el 25% conoce a una víctima de maleficio, el 14% ha visitado alguna vez a un brujo o a una bruja, el 6% dice que le han hecho maleficio y el 2% lo ha mandado a hacer.Estos son los hallazgos de la encuesta quincenal de CID Gallup, que investigó sobre la creencia de los ciudadanos en fantasmas y brujas.Una revelación que llama la atención es que el 14% de los entrevistados, es decir, 322 mil personas, confesó que ha visitado a un brujo o a una bruja. Los residentes metropolitanos (16%), los mayores de 40 años (15.3%), las mujeres (14.7%) y aquellos con estudios secundarios (14.5%) son los que más han recurrido a brujos y brujas.Otro hallazgo del estudio es que el 45% (un millón 35 mil personas) asegura que conoce a alguien que ha visitado a una bruja o a un brujo.Los egresados universitarios (50.7% ) y los interioranos son los que más dicen conocer a alguna personas que visita a hechiceros.brujeria+para+amarrar+al+hombre+con+magia+negra+pereira+risaralda+colombia__96A66A_1Otro 25% —575 mil personas— indicó que conoce a alguien a quien le han hecho un maleficio. Los que más conocen a víctimas de la brujería son los adultos entre 25 y 39 años (27%) y las mujeres (26.2%).Pero la relación del panameño con la brujería va más allá. El 6% asegura que le han hecho un maleficio.Aquellos que tienen estudios secundarios (6.3%), la población metropolitana y los mayores de 40 años —ambos con el 6%— lideran a las víctimas.El 2% de los entrevistados, unos 46 mil panameños, confesó que ha mandado a hacer o ha hecho un maleficio, es decir, ha ocasionado un daño a algún semejante mediante la brujería.

Los adultos jóvenes (2.6%) son los que más han incurrido en la hechicería para hacer un daño.

En abril del 2012, el 97% dijo a la misma empresa encuestadora que cree que Dios existe. El 95% aseguró que alguna vez ha rezado, orado o hablado dirigiéndose a Dios.

Fuente: El Siglo:

http://www.elsiglo.com/mensual/2013/02/18/contenido/617688.asp

 

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