El chivato

 


imagesEl Chivato es el mismo demonio, es un ser que tiene cuerpo de hombre, pero patas de chivo, en su cabeza unos enormes cuernos de chivo macho. Hay quienes aseguran haberlo visto y escapado de él con mucha suerte, cuando se aparece como quiere en cualquier camino, como animal o persona, despidiendo un fuerte olor a azufre y que por donde camina no vuelve a crecer planta alguna y el sonido de sus patas al caminar es como de fuertes golpes contra la tierra.

Nunca ataca al hombre de frente y cuando lo hace lo muerde en la nuca y llena de una especie de baba. Se dice que el que va por el campo, al escuchar su peculiar sonido sólo puede escapar con un milagro.

FUENTE: http://foro.univision.com/univision/board/message?board.id=panama&message.id=95711

AUTOR:  Usuario del foro: machomonte

El aspecto con el que se describe al chivato, es bastante tradicional de lo que se relaciona con las formas con las que se representa a satanas, sin embargo, tambien en la mitologia griega tenemos este tipo de criaturas que en efecto eran deidades no demoniacas, como el dios Pan, cuya descripcion podemos leer a continuación:

“El dios Pan tenía un aspecto mitad humano mitad animal del género caprino. Lo cubría una espesa mata de pelo, y sus piernas no eran piernas, sino robustas patas finalizadas en pezuñas hendidas. De su frente partían dos cuernos que daban un aire bestial a su rostro, el cual, sin embargo, adquirió con el tiempo una expresión de taimada astucia.

Según la versión más difundida de entre las muchas existentes acerca de su origen, lo primero que Pan escuchó en su vida fueron los gritos de horror de su madre, la hija de Driope, al ver la criatura a la que acababa de dar a luz. Después de que ella saliese huyendo, Hermes, que era el padre del nuevo dios, lo envolvió en una piel de liebre y lo llevó al Monte Olimpo para que los demás dioses se regocijaran con su visión. Sus risas burlonas lo rodearon durante los primeros momentos de existencia.

Al crecer, Pan se convirtió, en uno de los outsiders, en más de un sentido, del panteón griego. Bien por elección o porque su naturaleza especial le inclinaba a ello, vivió al margen del Olimpo, haciendo de los bosques, las cuevas y las fuentes de la Arcadia su hogar. Ninguna guerra, humana o divina, contó con su participación, por mucho que Nonno se empeñe en decir lo contrario. Pan nunca escuchó los lamentos de los héroes ni les ayudó a realizar sus vanas ambiciones. Solo los pastores y los cazadores podían obtener su auxilio.

 

En los bosques de la Arcadia, llevaba una vida tranquila y placentera. Hasta la llegada del mediodía cuidaba de sus rebaños, sus animales y sus colmenas. Entonces se echaba a dormir bajo la sombra de un árbol o al frescor de una fuente, y pobre de aquel que le despertase durante su siesta. Por las tardes, se escondía entre la vegetación con prodigioso sigilo para espiar a las ninfas, o las perseguía aprovechando su extraordinaria capacidad para correr y saltar por los peñascos. En realidad, estaba siempre invitado a las fiestas que organizaban.

A pesar de su aspecto semi-animal, Pan fue un exitoso seductor de ninfas. Entre sus víctimas se contaron Eco (la futura enamorada de Narciso), Eufema (la nodriza de las Musas) y Selene, a la que engaño disfrazándose con una piel de cabra e invitándola después a que montase en su grupa. Se jactaba además de haber copulado con todas las Ménades, las ebrias asistentes de Dionisio.”

 Fuente : Sobreleyendas.com

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